Patologías del oído y la llegada del frío

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Cuando llega el frio debemos ser especialmente cuidadosos con nuestros oídos. Durante el otoño y el invierno las dolencias que podemos sufrir en nuestros oídos se hacen más agudas  y pueden provocarnos algún disgusto.

En el siguiente artículo definiremos qué patologías del oído son las más comunes, qué debemos hacer en caso de sufrir algún trastorno en nuestra salud auditiva y lo que es más importante, cómo protegernos y prevenir dolencias durante las estaciones frías.

 

Afecciones más comunes del oído

Nuestros oídos son especialmente sensibles al frio por su anatomía y su exposición al exterior, por lo que durante el otoño y el invierno debemos tener especial cuidado. La bajada de nuestras defensas puede dejarnos desprotegidos frente a la otitis o infección de oído, una de las patologías más comunes.

Con el frio es frecuente también padecer neuritis vestibular, es decir, inflamación en el oído interno, lo que provoca mareos, náuseas y malestar general en el usuario afectado.

Estos mismos síntomas son compartidos por la enfermedad de Meniere, una dolencia muy habitual de los oídos. Si bien su desencadenante, el exceso de líquido acumulado en el oído interno, no está relacionado con el frio sí que durante esta época del año es conveniente tener especial cuidado. Los simples cambios alimenticios que se producen del verano al invierno pueden agravar el malestar.

No nos olvidamos de la hipoacusia o pérdida auditiva, la más común de las patologías. En este caso el frio no es un agravante en sí mismo, pero si puede ser un desencadenante. El frío puede provocar dolencias e infecciones que si no curamos correctamente a largo plazo pueden provocarnos una deficiencia auditiva permanente.

 

Cómo proteger nuestros oídos del frío

Los tratamientos de estas patologías son muy diversos, pueden consistir en la toma puntual de fármacos en el caso de infecciones u otitis, llevar a cabo tratamientos médicos a largo plazo, diseñar terapias centradas en la educación auditiva para enseñar al usuario hábitos diarios que alivien su malestar o usar dispositivos electrónicos que palien las molestias.

Es fundamental estar concienciados respecto al cuidado de nuestra salud auditiva y llevar a cabo en nuestro día a día rutinas que nos ayuden a prevenir.

Como hemos explicado el oído es especialmente sensible a las bajas temperaturas por lo que abrigarnos bien cubriendo especialmente la cabeza y los oídos con gorros, orejeras o bufandas nos permitirá salir a la calle más protegidos. Debemos, también, evitar los cambios bruscos de temperatura.

Además, mantener una alimentación saludable, con especial presencia de frutas y verduras, ayuda a estimular el sistema inmunológico y disminuye las probabilidades de padecer alguna dolencia, en algunas ocasiones también mejora síntomas como los zumbidos o pitidos internos.

El consumo de alimentos ricos en Vitamina B-12, como los huevos, la leche, el hígado, el atún o las almejas, previene la anemia y benefician el sistema nervioso y auditivo.

 

Consejos profesionales

El cuidado de nuestros oídos debe ser una parte fundamental de nuestro día a día y del cuidado habitual de nuestra salud.

Nosotros mismos somos los principales responsables de proteger nuestra salud, si además contamos con un equipo de profesionales a nuestro servicio como el de DOSHOYDOS®, tendremos la garantía de un cuidado y atención únicos cuando sea necesario, lo que proporciona gran tranquilidad en el día a día.

Por todo esto, al notar cualquier síntoma, pérdida auditiva o molestia, es fundamental acudir a un centro especializado para que nos realicen una revisión y aconsejen el mejor tratamiento. En DOSHOYDOS® estudian cada caso de forma individual para prestar al usuario un servicio único y diferente.

 

¿Notas que con el frío se resienten tus oídos? ¿Sufres habitualmente de dolencias en los oídos?

2017-11-10T11:24:40+00:00 6 Noviembre, 2017|