Otitis: qué es, tipos, síntomas y tratamiento

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¿Qué es la otitis?

La otitis es una inflamación del oído que se produce, en la mayoría de los casos, por una infección bacteriana o por hongos. Aunque generalmente se trata de un proceso agudo, puede llegar a ser crónico y derivar en problemas graves para la salud auditiva.

La denominada otitis media es el tipo más común de esta afección, en la que se inflama el oído medio, situado en la parte posterior del tímpano.

La otitis es una enfermedad bastante común tanto en invierno, con el frío, como en verano, con el aumento de baños en piscinas, playas, etc., y que afecta a adultos y niños.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse una otitis?

Una otitis puede resultar bastante molesta y sus síntomas pueden limitar en su vida cotidiana a quien la padece.

Como en cualquier otra enfermedad de proceso dinámico, la otitis puede clasificarse según el tiempo de duración en infección aguda, cuando los síntomas permanecen entre 0 y 3 semanas; subaguda, cuando el periodo de síntomas se alarga de 3 a 12 semanas y, por último, en infección crónica, cuando se prorrogan a más de 12 semanas.

En cualquier caso, ante dolencias continuadas, es fundamental acudir a un especialista que será quien recete el tratamiento más adecuado para remitir la otitis.

Lo más probable es que el tratamiento sea en forma de gotas con antibiótico para acabar con la infección. El dolor irá reduciéndose conforme avance el tratamiento y dependiendo del estado de la otitis se prolongará más o menos tiempo, aunque la duración  habitual de la enfermedad es de entre una semana y 10 días.

Causas de la otitis

Cualquier factor que ocasione inflamación o bloqueo de las trompas de Eustaquio hace que se acumulen en exceso líquidos en el oído. Las causas más frecuentes son:

  • Alergia.
  • Resfriados e infecciones sinusales (relacionados con faringitis, complicaciones de gripe o escarlatina).
  • Exceso de moco, saliva y/o humedad en el conducto auditivo.
  • Infección de adenoides.
  • Humo del tabaco.

Tipos de otitis

Otitis media

Como hemos adelantado, la otitis media es la infección de oído más común entre la población, en especial, entre los niños. En general, no es un tipo de enfermedad grave y si se trata de forma adecuada, no deriva en problemas de audición permanentes.

Así, la otitis media se caracteriza por la acumulación de líquido (con o sin pus) en el oído medio y la inflamación de la mucosa que protege esta parte del órgano.

El dolor de oído es el síntoma principal y, en algunas ocasiones, puede ir acompañado de supuración, fiebre o malestar general.

Síntomas de la Otitis

Otitis externa

La otitis externa o también denominada “oído de nadador” es la inflamación de la piel perteneciente al conducto auditivo externo, el cual transporta los sonidos del exterior al tímpano.

Suele producirse cuando el oído está en constante contacto con el agua (en la playa, piscina, etc.), ya que en ambientes húmedos es más común el desarrollo de hongos y bacterias. También puede ser producto de alergias, eccemas o daños producidos por objetos externos en el órgano auditivo.

Otitis interna

También llamada laberintis, la otitis interna se produce por una inflamación en la zona del oído interno, donde se sitúa el laberinto y el nervio vestibular. Estas dos partes del oído se ven afectadas con la otitis interna y, por ello, se ven perjudicadas las capacidades de equilibro y ubicación espacial de quien la padece.

Los vértigos son el síntoma más habitual a través del cual se manifiesta la otitis interna. También quienes padecen otitis interna pueden experimentar mareos, náuseas, pérdida del equilibrio o pérdida temporal de la audición.

Otitis serosa

La otitis serosa constituye una acumulación de líquido mucoso en el oído medio. En este tipo de otitis, el síntoma principal es la pérdida de audición del paciente, ya que normalmente no desarrolla ni infección ni otras sintomatologías como dolor, fiebre o supuración. Por eso, especialmente en los niños, es más difícil su detección.

La principal causa de la otitis serosa es la hipertrofia adenoidea, es decir, el excesivo crecimiento de las vegetaciones. Esta afección bloquea la trompa de Eustaquio, impidiendo que el oído elimine su mucosidad.

Síntomas de una otitis

La otitis cuando se produce de forma aguda puede presentar síntomas como:

  • Otalgia o dolor de oído.
  • Fiebre.
  • Acúfeno o sensación de percibir sonidos que no proceden del exterior.
  • Irritabilidad.

En otras ocasiones, aunque con menos frecuencia, pueden darse:

  • Otorrea o supuración por el oído.
  • Vértigo.
  • Náuseas.
  • Parálisis facial.

Dolor por Otitis

Tratamientos y medicamentos para la otitis

El tratamiento que deberá prescribir un profesional al paciente dependerá del tipo de infección que presente.

En este sentido, para tratar la otitis media aguda, suele recetarse como antibiótico oral la amoxicilina, durante un periodo de 10 o 14 días. Esta es muy efectiva para combatir a los neumococos y tiene un buen perfil farmacodinámico.

En caso de que los síntomas persistan después de 3 días de tratamiento, se recomienda seleccionar un antibiótico alternativo y considerar que esta infección tenga cepas resistentes. Además, si fuera necesario, el especialista también podría recetar algún tipo de descongestionante nasal y mucolítico. En caso de persistencia de la infección, el profesional puede sugerir intervenir al paciente mediante cirugía para drenar el líquido acumulado o extirpar las adenoides inflamadas, según el caso.

Riesgos y complicaciones

Varios factores pueden provocar que se produzcan complicaciones en una otitis, desde la resistencia bacteriana al tratamiento, un germen particularmente agresivo o  el no haber seguido las pautas del tratamiento de forma adecuada. Así, los factores individuales (variantes anatómicas o casos de inmunosupresión) también pueden provocar complicaciones en la enfermedad.

La inflamación crónica o reiterada del oído puede provocar afectaciones en su mucosa; lesiones de sus huesecillos, como la mastoiditis, la destrucción del hueso oído que se caracteriza por un despegamiento del pabellón auricular; y la aparición de perforaciones en el tímpano que no consigan cicatrizar. Estas secuelas pueden provocar daños irreversibles como la pérdida de audición o hipoacusia.

Cómo prevenir la otitis

Tanto en invierno como en verano la higiene es imprescindible para prevenir problemas en el oído. Por ello, es aconsejable seguir una serie de recomendaciones:

  • Evitar el uso de bastoncillos o conos para la limpieza de los oídos.
  • Evitar aplicar productos o espráis que puedan afectar al PH de la piel del conducto o disminuya los mecanismos de defensa.
  • Al bañarse, secar la parte externa del oído y la entrada del conducto.
  • Reducir el tiempo de inmersión en el agua y usar tapones y gorros de baño.
  • Acudir a la consulta de un profesional en caso de sufrir molestias o síntomas.
  • Realizar revisiones periódicas de los oídos.

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2020-07-24T17:00:04+00:00 10 Abril, 2020|