Experiencia de Paco Villar, 72 años

Experiencia de Paco Villar, 72 años 2018-04-06T11:20:19+00:00

Cuando, después de mucho tiempo sin querer hacerlo, me decidí a ponerme audífonos, encontré un maremágnum de marcas, modelos, tecnologías, técnicas, visitas y consultas a distintas casas con explicaciones, a veces insuficientes y poco convincentes, y …   ¡me perdí!.

Me perdí y, por cosas de la vida, encontré a alguien que supo buscar la mejor adaptación a mi perfil, y su explicación sencilla, clara, “única, como nadie otro me había comentado”, me trasmitió confianza.

Por cosas de la vida, al muy poco tiempo, dicha persona fue ascendida de puesto y cargo y perdí su contacto.

Siete años después, volviendo a buscar, para adaptación o sustitución de aquellos primeros audífonos, también por cosas de la vida, he sabido de ella, y, al reencontrarla, he vuelto a encontrar otra “única explicación”: “no has perdido mucho pero la voz sale distorsionada”.

¿Por qué, entonces, se me decía que mis audífonos ya no podían cubrir mi aumento de pérdida auditiva?

Tengo a bien dejar este testimonio pues considero que, para muchos, como para mí, ante la necesidad de llevar audífonos, el desconocimiento del tema, la abundancia de ofertas, la pluralidad de trato, las explicaciones, a veces, a medio camino entre técnicas e interesadas, pueden crear recelo en quien, por primera vez, va a llevar en sus oídos un objeto tan pequeño, de tanta tecnología y de tan alto coste económico, dudando si será acertado, adecuado y si uno llegará a adaptarse. ¡Sólo, unos meses después sabrá que sí!

Mi nueva adaptación, la solución adoptada en DOSHOYDOS®, cuyas bondades ya quedan indicadas por otros usuarios, me permite, además, asistir a conferencias con muy satisfactoria audición, oír y entender la televisión. De hecho, ahora suprimo los subtítulos que antes siempre requería.

Gracias, Belén.