Los sonidos más desagradables para los oídos

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El sentido del oído influye mucho en nuestros hábitos. Oír bien nos permite relacionarnos con nuestro entorno, nos ayuda a vivir mejor. Incluso los sonidos son capaces de afectar a nuestro estado de ánimo.

Cuando piensas en sonidos agradables seguro que te viene a la mente una canción especial, la brisa del mar o el cantar de los pájaros al despertar en la montaña. Aunque debería ser agradable escuchar los sonidos que nos rodean, no siempre es así. Ya que existen ruidos que escuchamos en el día a día que resultan molestos a nuestros oídos, pero también a nuestro cerebro.

Es este último quien tiene la misión de interpretarlos, porque es la interacción de la parte central del sistema nervioso, el cerebro, con la corteza auditiva y la amígdala, la que se encarga de procesar los sonidos. La amígdala cumple la función de dar respuesta ante el sonido, si la intensidad es elevada, lo transforma en emociones negativas, en una reacción negativa. Se trata de una reacción muy primitiva, pero en la que se desconocían los mecanismos.

Sonidos desagradables para nuestros oídos y perjudiciales para la salud

Imposible olvidar la sensación de pasar una tiza chirriando contra una pizarra durante la etapa escolar. O unas uñas contra una pared que, además de ser un sonido desagradable, crea dentera a todas las personas de su alrededor. Otros sonidos nada agradables pueden ser, por ejemplo, un columpio oxidado, la música de un violín mal afinado, el ruido de los trenes al frenar sobre las vías, conocido por los asiduos al metro, o cuando se acopla el sonido de un micrófono poniendo los pelos de punta a cualquier espectador al concierto.

Estos sonidos, entre otros, resultan desagradables para nuestros oídos y todos tienen un denominador común: son muy agudos. Los que son definidos como molestos, se encuentran en el rango de frecuencia de entre 2.000 y 5.000 hercios. Cuando la frecuencia y la intensidad de las ondas sonoras se elevan nos provoca lo conocido como dentera. Es una reacción de rechazo que sufrimos de forma totalmente involuntaria, incluso puede producirse solo con el recuerdo.

Al escuchar estos sonidos, en los casos más extremos, se puede llegar a padecer misofonía. Esta patología neurológica provoca una menor tolerancia a los sonidos a causa de que el sistema nervioso central malinterpreta los estímulos auditivos. A pesar de que junto con la hiperacusia son conocidas como “odio al sonido”, son términos distintos. Esta última se refiere al aumento de la sensibilidad auditiva como consecuencia de la irritación de alguna parte de la vía auditiva.

DOSHOYDOS, expertos en salud auditiva

Debemos ser conscientes de que la audición es muy importante para nuestra vida diaria, por lo que hay que cuidar la salud y prevenir posibles efectos a largo plazo. Las revisiones periódicas son necesarias para evitar deterioros en nuestro oído. Y ante cualquier síntoma o cambio en ella, no dudes en visitarnos. En DoshoyDos puedes encontrar tu centro de referencia de salud auditiva en Zaragoza. En nuestras instalaciones podrás realizarte una prueba auditiva de la mano de profesionales. ¡Te esperamos!

2019-05-28T17:38:56+00:00 28 Mayo, 2019|Categories: Salud auditiva|